Son enfermedades que no tienen una clara base biológica. En muchas ocasiones el enfermo se queja de que “ya he pasado por varios médicos y no me encuentran nada… pero yo estoy mal”. Son enfermedades reales pero provocadas por trastornos psicoafectivos. Una enfermedad muy actual sería por ejemplo la fibromialgia
Es delicado situar la frontera entre las enfermedades psicosomáticas y las biológicas, además de que, a su vez varía en muchos casos su grado de intensidad.
Podemos recorrer toda la gama de enfermedades, desde aquellas en las que los factores biológicos, tóxicos, infecciosos, traumáticos o genéticos son determinantes, hasta afecciones en las que lo son los factores psicosociales, en forma de emociones, de conflictos actuales o antiguos.
Porque, por ejemplo ¿qué hay más mecánico que un traumatismo? Sin embargo, muchas veces vemos en los sujetos que son victimas de traumatismos, su propensión a los accidentes y esto puede revelar que un factor emocional perturba su equilibrio afectivo.
Otro ejemplo que refleja estas interacciones es la tendencia a sufrir resfriados. Los desequilibrios emocionales provocan estrés y afectan al tono vascular, concretamente a nivel de las vías respiratorias superiores, que albergan bacterias o virus saprofitos. El estrés a su vez influye en la bajada de defensas. El estado mental interviene de forma indirecta, pero real, en la resistencia a las enfermedades infecciosas, influyendo sobre el terreno en el que los gérmenes patógenos ejercen su acción.
Fuente:
http://www.psicoarea.org/psicosomatica.htm